A principios de los años 90 del siglo XX se consolidó el Plan ‘Altamar’, elaborado para el Estado Mayor de la Armada (EMA) y en donde se fijaban la tipología y las características de los buques de la Armada y se marcaban dentro de sus objetivos a medio plazo los nuevos buques de escolta F-100.
Desde la puesta en servicio de la primera de las fragatas F-100 (septiembre de 2002) hasta la actualidad, han pasado suficientes años para entender que el contexto geopolítico actual y futuro exige buques más versátiles debido a los espacios y las regiones de conflicto, además de la necesidad de adaptación de estos a nuevas tecnologías estratégicas, requiriendo todo ello un equilibrio entre la cooperación en misiones internacionales y la defensa de interés nacional.
Las fragatas F-100 clase ‘Álvaro de Bazán’ han superado más de la mitad de su vida operativa. Por ello, durante los últimos años se ha identificado una serie de sistemas y equipos que se encuentran desfasados, bien porque desde el punto de vista de sus prestaciones operativas la tecnología se ha quedado por detrás de la amenaza, o bien porque desde la perspectiva de su mantenimiento están llegando al final de su vida útil.

El proceso de renovación ya ha comenzado enmarcado en los Programas Especiales de Modernización (PEM), y las mejoras vendrán de la mano de Indra, que incorporará tecnologías desarrolladas para las nuevas fragatas F-110 clase ‘Bonifaz’, cuya entrada en servicio del primer buque está prevista para 2028.
El objetivo del programa es prolongar hasta el año 2045 la vida operativa y el servicio de las cinco fragatas F-100 (F-101 a F-105), con lo que se resuelven obsolescencias, se busca comunalidad con los sistemas de las fragatas F-110 y se incorporan nuevas tecnologías en el área de sistema de combate.
¿Qué áreas de las fragatas F-100 van a ser renovadas?
Las fragatas F-100 fueron pioneras en su momento al integrar el sistema de combate AEGIS, lo que situó a la Armada española en la élite tecnológica naval, de ahí, que el plan de modernización contemple una profunda renovación en áreas clave como:
- el sistema de combate
- la integración de vehículos no tripulados
- la ciberseguridad
- la defensa frente a drones
Indra aportará la experiencia en sistemas de detección radar, guerra electrónica en banda radar y comunicaciones, radares de navegación y vigilancia de superficie, así como, mejoras en el sistema de distribución de datos de navegación.
Uno de los ámbitos de mayor importancia será la modernización de la suite de guerra electrónica, que se completaría también con el sistema de interceptación de comunicaciones Régulus. Indra ya había dotado a las F-100 con el sistema de guerra electrónica Aldebarán, pionero en su momento, y ahora ofrecerá una nueva generación de equipos capaces de detectar, interceptar, analizar e identificar señales en entornos litorales de alta complejidad.

Estos sistemas proporcionarán medidas de apoyo electrónico (ESM) y contramedidas electrónicas (ECM) frente a radares hostiles. Igualmente, se mejorarán las áreas de comunicaciones y sensores, actualizándose los sistemas de comunicaciones satelitales y el sistema IFF de identificación amigo-enemigo. También se contemplan nuevas capacidades antidron y la integración de vehículos no tripulados aéreos y navales.
Durante décadas, nos hemos acostumbrado a ser excelentes mantenedores de tecnología cofabricada o propia; liderar el desarrollo y los avances de estas es el resultado de haber entendido que la soberanía tecnológica se construye con precisión y, sobre todo, con ambición propia. En este sector, la confianza no se regala y ver cómo el sello Indra marca territorio en soluciones complejas de defensa reafirma que el talento no tiene techo cuando se atreve a competir.
¿Cuál es el papel de Indra en la renovación de las fragatas F-100?
En este sentido, el papel de Indra no acaba en la actualización/modernización de todos estos sistemas, sino que la compañía está involucrada acompañándolos en sus tareas de sostenimiento, dando un soporte logístico integral y un apoyo al ciclo de vida a los buques afectados.
Indra Group acumula más de dos décadas de experiencia apoyando y colaborando con la Armada en el sostenimiento de las fragatas F-100 con base en el Arsenal de Ferrol. Asimismo, la alta especialización y la capacitación técnica del personal de ISS (In Service Support) de la Delegación de Indra Group en Ferrol, así como del personal de laboratorio en la factoría de Aranjuez, han permitido que Indra sea mantenedor integral con notables ahorros de costes y tiempos para la Armada.
Más de 30 personas (ingenieros y técnicos) trabajan en las instalaciones de Indra Group en Ferrol en el mantenimiento correctivo y preventivo de los principales sistemas de las fragatas F-100, liderando la puesta a punto de sistemas de defensa electrónica, radares primarios y secundarios, sónares y sistemas de distribución de datos de navegación.

Además, nuestro personal es el único cualificado en Europa (acreditado por Lockheed Martin y la US Navy) para realizar trabajos críticos de Resurfacing (reacondicionamiento) sobre las antenas del sistema radar naval AN/SPY-1D MOD, componente clave del sistema de combate AEGIS. Todo ello, enmarcado en el modelo de gestión a través de Acuerdos Marco como vehículos contractuales para poder llevar a cabo tareas como:
- Servicios de asistencia técnica permanente en ETRF100 y Estación HUNTRON
- Mantenimiento preventivo PIPs (Revisiones, recorridos, overhaul)
- Mantenimiento correctivo a bordo (Servicios de asistencia in situ y reparación en fábrica)
- Servicios de asistencia técnica permanente en GSSC (Grupo Sostenimiento Sistema Combate)
¿Qué capacidades tendrán las renovadas fragatas F-100?
A modo de resumen, podemos indicar y comparar las capacidades más relevantes que tendrán las fragatas F-100 una vez se haya consolidado su modernización de media vida (MLU) y se puede concluir que serán los buques con mayor capacidad y prestación defensiva de la flota:
Uno de los ámbitos de mayor importancia será la modernización de la suite de guerra electrónica, que se completaría también con el sistema de interceptación de comunicaciones Régulus. Indra ya había dotado a las F-100 con el sistema de guerra electrónica Aldebarán, pionero en su momento, y ahora ofrecerá una nueva generación de equipos capaces de detectar, interceptar, analizar e identificar señales en entornos litorales de alta complejidad.
| Capacidad | F-100 (original) | F-100 (MLU) | F-110 |
|---|---|---|---|
| Radar | SPY-1D | SPY-1D MOD Con Arrays PESA. Más grandes y con mayor potencia proporcionan mayores alcances de detección. Radar DUAL BEAM. Más rápido en búsqueda y mejor tratamiento blancos (más capacidad y más sensibilidad) | SPY-7 Con Arrays AESA. Más pequeños y menor potencia proporcionan menor alcance de detección. Arrays de estado sólido, Multihaz más rápido en detecciones más sensible a detección y y seguimientos de blancos pequeños) |
| Guerra Antiaérea Anti-Air Warfare (AAW) | Alta capacidad | Con capacidad total F-101 a F-105 | Con capacidad total F-111 a F-115 |
| Sistema Defensa Antimisiles balísticos Ballistic Missile Defense system (BMD) | Baja capacidad | Con capacidad total F-101 a F-105 | Sin capacidad |
| Defensa Integrada Aérea y de Misiles Integrated Air and Missile Defence (IAMD) | Sin capacidad | Con capacidad total F-101 a F-105 | Sin capacidad |
Mantener la relevancia en escenarios internacionales
En este programa, Indra ha canalizado todo su esfuerzo en el desarrollo y el know how de su experiencia mantenedora, dando lugar a sistemas con funcionalidades y capacidades para satisfacer las demandas de un buque como las fragatas F-100, teniendo de esta forma, mayores capacidades en la operación en escenarios variados y hostiles.
Con la prolongación de su operatividad hasta 2045, las F-100 podrán seguir manteniendo la relevancia en escenarios internacionales como lo vienen haciendo en sus compromisos y misiones a las que están siendo asignadas y seguirán reforzando la autonomía estratégica de España en materia de defensa naval.


